Audioguía
3460. Cabeza de Tutankhamón
James Allen: Le conocemos como TutankAMÓN. Pero cuando el más famoso niño rey de Egipto subió al trono, su nombre era TutankATÓN. Su padre fue posiblemente el faraón Akenatón, el fundador de una nueva religión cuya única deidad era la luz del disco solar, el Atón. Al cambiar su nombre de TutankATÓN a TutankAMÓN, el joven rey restableció la importancia del dios Amón y marcó el retorno al politeísmo del pasado.
Todos esos cambios revolucionarios se reflejan en esta cautivadora imagen, que formaba parte de un grupo escultórico representando una coronación. Fíjese en la mano que aparece encima de la corona de Tutankamón. Pertenece al dios Amón, cuyo contacto santifica al rey. Es probable que su lugar de origen fuera el Templo de Karnak, el centro del culto de Amón. Es un excelente retrato de Tutankamón, cuyo aspecto fresco e inocente está acentuado por la morbidez de las mejillas y los labios, y cuya corona está representada muy detalladamente: fíjese en las cintas que caen sobre el cuello del monarca. La escultura está hecha de una piedra caliza muy densa, similar al mármol. Los vestigios de pigmento negro y rojo sugieren que originalmente estaba pintada.